Es muy variada y normalmente se suele asociar a algunas fechas concretas. El 3 de Febrero, festividad de San Blas, es costumbre acudir a la Iglesia con los collares de roscos que se hacen en casa para implorar al Santo protección contra los males de garganta. El refranero popular es testigo del hecho cuando afirma “Por San Blas, si haces roscas comerás, y si no, no las catarás”. La festividad de San José, el día 19 de Marzo, va asociada en Larraga a los buñuelos, que se elaboran en casa con harina, agua, sal y azúcar.
Para celebrar alguna de las fiestas de Navidad (Nochebuena, Navidad, Año Nuevo, Reyes,...) se elabora un postre hecho con leche, almendra molida, azúcar, canela en rama y pan. Es la llamada “Sopa del Niño” que, en esas fechas, no falta en ningún hogar de Larraga. Otro alimento muy característico de Larraga son los tostones. Los tostones son una especie de tortas hechas con agua, anís en grano, azúcar, harina y huevos. Para hacerlos se utilizan unos hierros circulares con mango que se colocan al fuego. La elaboración de los tostones, que se realiza principalmente en otoño e invierno, no va unida a la celebración de una festividad concreta. Más bien hay que relacionarla con la rica tradición de postres larraguesa porque Larraga es un pueblo muy “laminero”.
Por último, durante las fiestas patronales de agosto hay distintas jornadas dedicadas a los diferentes grupos sociales que viven en la localidad (Día del Niño, Día del Jubilado, Día de la Mujer,...) así como un día de hermandad local en torno a un buen y rico calderete, recordando la antigua costumbre, hoy en desuso, de hacer el “rancho” en el campo.

